De tanto ajetreo social, tanto trabajo, tanto estrés, tantas cosas tenemos en nuestras mentes que nos olvidamos de nuestros sueños que teníamos.

Por que llega un momento de nuestra vida que vivimos por vivir,

Niño perdido, nos enseña que nunca debemos olvidar eso que de niños queríamos, o esas metas que queríamos alcanzar. Que  por complacer a nuestros padres, nos olvidamos de nuestros sueños.

Pero nunca es tarde para seguir el camino de ser feliz. Siempre y cuando no afectemos a nadie, y también es bueno de vez en cuando jugar como niños. Porque de niños no tenemos ninguna preocupación más que ser felices y disfrutar la vida.

No te pierdas

Niño perdido, Teatro Xola

Miércoles 8:15 p.m

Scroll al inicio